viernes, agosto 20, 2004

 

Hue y Hoi An, Vietnam, 25 de junio de 2004

Hoy hemos madrugado, pero no demasiado, para poder hacer tranquilamente la visita a la Ciudad Prohibida Púrpura. Como estamos así de bien, casi llegamos cuando iban a cerrar el comedor, por lo que apenas quedaban algunas cosas para beber (sorprendentemente té Lipton, con sus bolsitas dentro de la jarra incluidas) y el resto todo buffet asiático. Por eso me sorprendió que el té no fuera verde. También me hizo gracia como hacen los huevos fritos aquí, vuelta y vuelta :)

Hoy también decidimos caminar y no tomar una moto o ciclotaxi. Y todo porque estamos teniendo mucha suerte con el tiempo y el calor es soportable.

Bueno, justo antes de la entrada a la Ciudad Prohibida Púrpura, hay una especie de fortaleza-mazacote, con la bandera de Vietnam, delante de la primera muralla del recinto.

Después se cruza a través de un puente el segundo fosi y se pasa el control, que tiene el puesto central de aviso encima, con una campana y un tambor en los extremos. Supongo que usaban uno u otro dependiendo del tipo de peligro que acechara.

Luego te hacen llegar a un templo o edificio que es cierto que se parece un montón al de la tumba de Minh Mang, con un a techumbre bastante impresionante.

A la izquierda tenían un edificio con una colección de pintura y escultura, y el techo pintado, y a la derecha, otro edificio con ropa y objetos decorativos en el exterior.

El teatro tenía el mismo decorado que ya habíamos visto en otros sitios, pero aquí se tenía también la posibilidad de salir en procesión en vez de sentarse en el trono.

La siguiente parada fue en un pequeño maravilloso, con las columnas decoradas en mosaico de porcelana y varios estanques muy bien cuidados y un poco estilo zen. Mas adelante vimos puertas con la decoración en relieve y recién restauradas, y otros templos y edificios a medio restaurar. Dos cosas mas que me llamaron la atención en el pabellón de la reina madre fueron los islotes con hombres, templos y puentes incluidos; y uno de los edificios anejos medio en ruinas, lleno de lámparas de bujía por todas partes.

Ya al volvernos, en otro templo, una viejecita vietnamita nos indicó una especie de calderos de bronce y nos los contó en vietnamita: môt,…

El resto de la mañana fue de paseo tranquilo de vuelta, por el segundo de los puentes de Hue, el americano (los otros son el francés, el japonés y, finalmente, el vietnamita).

A mediodía nos subimos en el autobús a Hoi An y se monta el numerito porque hay viajeros de más y hasta que no se baja una familia no salimos.

En el camino pasamos un par de playas con barcos que cambian de aspecto respecto a los del río del Perfume, y las redes puestas en alto. También se ven muchas piscifactorías unifamiliares.

En la bajada a la montaña observamos que en las curvas mas amplias y con mas espacio, además del típico tenderete hay unas mangueras. Al principio no sabemos muy bien para qué sirven, pero mas adelante vemos a camiones y autobuses recalentados siendo regados con estas mangueras.

En Danang nos volvemos a encontrar con la irlandesa que nos preguntó como habíamos conseguido un guía en Minh Mang. Han perdido media mañana allí, esperando el autobús.

El tráfico se hace endiablado, con motos por todos lados que se suman a los camiones y autobuses, haciendo casi imposibles los adelantamientos. Claro que aquí no es extraño que empiecen a adelantar, aparezca un coche de frente y todo siga normal, pero con el vehículo de enfrente aminorando la marcha. Así que lo del tráfico es igual para todos los medios de transporte. ¡Hemos tardado cuatro horas en hacer 120 Km!

Por cierto, que en la primera parada del autobús, se acercó un enjambre de vendedores a ofrecernos refrescos de todos los colores y sabores y tipos, desde latas de cerveza y zumo de melón, a las bolsitas de zumos diversos con pajita en medio.

En Hoi An, tras registrarnos en el hotel, vamos al sastre de Olga, que la recuerda, lo mismo que a las madres. Angela, que no pensaba comprar, arrasa. Yo encargo los dos vestidos que tenía pensados y me toman 800.000 medidas, especialmente para el ao đai (pronúnciese ao yai) en pecho, brazos y hombros.

Son encantadoras y Angela consigue que nos regalen unos bolsos a juego con los vestidos.

En la cena apenas como nada y me tengo que forzar a comer el plátano de la “macedonia”. No se si es el calor y el clima el que me está quitando el hambre y me está poniendo un nudo en el estómago.

Y antes de acostarse, baño refrescante en la piscina del hotel. Una maravilla para descargar tensiones y darse un golpe con un escalón por no fijarse una donde se baña, jaja :p

Por cierto, los mosquitos me han acribillado a pesar del pantalón largo.

Y otra nota mas, los del Sinh Café deben de hacer su trabajo de maravilla por lo atentos que son todos con nosotros y cómo nos reciben. Nada mas llegar al hotel, ya nos estaban esperando, y eso que generalmente las reservas duran hasta la 1 salvo aviso.

Día 26

Etiquetas:


Comentarios:
interesante si nos faciltiase el nombre del sanstre en Hoian. !!
 
La dirección del sastre, y el teléfono es:

Khôi
134 Tran Phu st
Hoi An
Tfno: 0510 86 1113
 
Publicar un comentario



<< Home

Suscribirse a
Entradas [Atom]

This page is powered by Blogger. Isn't yours?