lunes, diciembre 06, 2004

 

Siem Reap, Camboya, 2 de julio de 2004

Pasamos de la salida del sol para descansar un poco y hacer de nuevo la jornada de un tirón, por lo que no nos vienen a recoger hasta las 8:30, media hora antes de lo acordado y cuando todavía estamos desayunando.

Sovan intenta convencernos de que vayamos a un templo mas lejano, al que van pocos turistas, y que le paguemos un extra por ello. Preferimos cerrar el gran circuito y nos dirigimos al siguiente templo.

No recuerdo bien ni el nombre ni el templo, pero acabo de recordar que ayer vimos pasar un coche a toda pastilla y Sovan nos dijo que era un contrabandista y que van a esa velocidad para evitar que les pare la policía. [Nota: se trata del templo Preah Khan]

El segundo templo del día, Neak Pean, era curioso y completamente diferente de todo lo que hemos visto hasta ahora en Angkor. Consiste en una especie de foso circular con un templo en el centro, a modo de isla, y otros cuatro fosos con sus templitos en los laterales (¿los cuatro puntos cardinales?). Al lado del templo central hay un caballo que parece que va cargado a hombros de muchas personas. Y no hay más.

Acabo de recordar el primer templo, tiene una puerta similar a la de Angkor Thom, pero aquí no han devuelto, ni proporcionado, nuevas cabezas a las estatuas que se alinean a la puerta. El complejo interior está bastante tocado y vemos el primer árbol desmoronando edificios. Están desbrozando el terreno y hay gente por todas partes, pero pocos son turistas.

Cuando llegamos al otro extremo, intentamos sentarnos a descansar y los niños aprovechan para acosarnos e intentar que les compremos. Peggy cae :)

El tercer templo, Ta Som, tiene una puerta de salida completamente enmarcada por las raíces de un árbol. Hay un vendedor camboyano aburrido que empieza a tocar ¡una hoja! El ruido es como el de un silbato y no se parece en nada a la música machacona de la pagoda que oíamos incesantemente en el pueblo.

La siguiente parada es otro templo amarillo. Se nos acercan unos niños a pedirnos caramelos o bolis para la escuela. Yo no tengo, pero Angel les da los caramelos que le quedan e intento hacer que le remuerda la conciencia por la caries, pero no hay forma ;) La niña a la que le ha dado los caramelos me da un dibujo y se lo paso a Angela y luego es su amiga la que me da otro a mí. Le digo que no tengo nada que darle a cambio y me dice que no pasa nada, que es gratis. Mientras completamos la subida me pongo a buscar algo, a ver si tengo, y encuentro una de las toallitas del avión, que le paso. Parece que les gusta, porque me piden mas, para limpiarse las heridas ¡y eso que las toallitas tienen colonia! Les pregunto si quieren que les haga una foto y me dicen que si, y luego se la enseño. Tienen una bonita sonrisa.

Cuando terminamos la visita nos sentamos a la sombra. Pasa Cathy e imito a las vendedoras de agua: "Hello lady, cold drinks. Very cheap". Cathy se hace la despistada hasta que la llamo por su nombre y al descubrir la broma se echa a reir. Las niñas vienen y también se sientan con nosotras. Solo una habla inglés, que ha aprendido de los turistas. Resulta que no van al colegio y todavía no saben sumar.

En el siguiente templo empiezo a cansarme de ruinas y demás. Empiezo a acordarme de Grecia, en la que las fotos acababan sirviendo para ver los sitios con tranquilidad. La vista desde arriba, eso sí, merece completamente la pena.

[Nota: deben ser el Baray y el Mebon oriental, pero no estoy segura]

Al bajar, Cathy empieza a temblar, suponemos que por un golpe de calor. En el último templo, Ta Prohm, se quedan en los tenderetes bebiendo y a la sombra para que se recupere. Un niño, al ver como está, saca un pedazo de hielo para que se refresque y le baje la temperatura.

Angela y yo visitamos el templo, que está como si lo hubiese sacudido un terremoto, con muros derrumbados por doquier, pero a causa de los árboles. Es alucinante ver cómo van agrietando los muros e invadiéndolo todo hasta asemejar cascadas.

A mi mente ha venido a colación de los griegos, que en Agnkor Thom hay un edificio de dos pisos que servía como biblioteca y era el único de este tipo que construyeron los jemeres. También se parece bastante a un templo griego, por las columnas, que a uno jemer.

Al regresar, decidimos que ya está bien de templos y además empieza a llover, por lo que vamos al pueblo a ver artesanía y de compras.

El primer sitio en el que paramos es una escuela taller en la que gente de toda Camboya va para aprender a esculpir, labrar madera, pintar y demás. La tienda es carísima y nos vamos al mercado a hacer las compras. A pesar de ser cubierto, cuando empieza a llover los desagües vierten al interior, por lo que las calles internas se llenan de agua.

Vienen los niños de nuevo, con uno de ellos llevando a su hermanito colgado de la cadera, como si fuese un monito.

Y de aquí, directas al aeropuerto, donde me toca pedirle a Angela 5$ prestados para poder salir del país. La visita ha salido un "poquito" cara, pues las tasas son de 25$.

Cathy comenta lo limpios y bien surtidos que estaban los baños en Angkor Wat y lo compara con lo que se encuentra en Estados Unidos y la percepción, totalmente contraria a la realidad, que tiene la gente. Y que le habían contagiado a ella cuando nos pidió cleenex por si no había papel en el baño. Precaución que también hay que tener muchas veces en España.

Enel aeropuerto hay unas limeñas absolutamente hastiadas de Camboya y contando las horas que les quedan para salir de allí. Parece ser que las llevaron de excursión en barco cerca del pueblo de pescadores y que el río apestaba. Y que lo que nosotras hemos hecho en dos días no completos, ellas lo han hecho en tres, viendo menos y con un guía al que no entendían.

Me alegro de volver a Vietnam y de que Đai nos espere en el aeropuerto. A pesar del cansancio, nos acostamos tarde.

Día 3

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Comentarios:
Hola, la verdad es que ando un poco desesperado. Voy a viajar en agosto a Camboya con mi hija de 20 meses y quiera saber por alguien que ha estado allí si es del todo seguro. Lo que me preocupa son las enfermedades y la malaria. No sé podrías darme algún consejo ya que has estado allí.
 
Mi consejo es ponerte en contacto con el Centro de vacunación internacional más cercano y les preguntes a ellos, que además te aconsejarán específicamente para tu hija.

En cuanto a prevención, lo normal es llevar repelentes de insectos, beber agua embotellada y precintada o té hirviendo, no comer fruta que pueda haber sido lavada con agua sin tratar... Y dormir con la mosquitera echada.

La web de Sanidad tiene un apartado específico para viajeros.
 
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