sábado, septiembre 25, 2004

 

Bahía de Halong, Vietnam, 28 de junio de 2004

Después del madrugón que nos hemos pegado, pasan tarde a recogernos porque alguien se había dormido.

El viaje a Halong lo hacemos con lluvia todo el camino. Es por esto que ni siquiera intento sacar fotos por la ventana de los paisanos sembrando (plantando) y recolectando el arroz, preparando el terreno con bueyes o quitando malas hierbas. Debe ser que aquí las dos cosechas se van dando simultáneamente y cada cual planta cuando quiere.

Cruzamos un montón de ríos y se ven todos anaranjados de sedimentos, y el campo rezuma agua por todaspartes. No me extraña que le den tanto significado a la palabra que la designa en vietnamita.

Los barcos ribereños básicos no han cambiado en este trayecto, pero los grandes si que van variando, lo mismo que mas tarde en Halong.

Al llegar allá nos llevan lo primero de todo a comer,y la sepia lleva encima tanta cebolla que no puedo comer mas de un pedazo.

En el trayecto hemos conocido a un americano taiwanés que acaba de llegar de China, y en la comida, a un matrimonio noruego de camino a Kuala Lumpur, pero sin planes una vez lleguen allá. El resto de compañeros de viaje viene un poco de todo el mundo: unos israelíes surfistas, una inglesa de 19 años, una bióloga marina yanqu , unos americanos vietnamitas que hablan ietnamita y otros que no, y muy pocos vietnamitas.

Lo que mas llama la atención al principio en la bahía, y dado que está todavía lloviendo, son los barcos para turistas y la cantidad de ellos que hay.

Afortunadamente, siguen todos las líneas tradicionales y procuran, una vez en el maremágnum de islas, ir cada uno por su lado para que parezca que tu barco es el único que navega por allí. Obviamente no lo logran del todo, pero si lo suficiente para no ser tan agobiante como el puerto.

Hacemos una parada en un islote con dos cuevas calizas impresionantes, estilo cuevas del Drac en mas pequeño, y en la segunda de las cuevas, con murciélagos que hillaban cada vez que entraba un grupo nuevo de visitantes, es decir, cada diez-quince minutos. He debido sacar casi 30 o 40 fotos.

De ahí continuamos a una zona con casas flotantes, que son unas casas construidas en plataformas situadas sobre bastidores de madera sobre bidones vacíos. Aunque nos digan que las casas se heredan de padres a hijos desde hace 200 años (¡esos bidones de pástico y tejados de hojalata!), lo mas probable es que hereden el derecho a una zona en el pueblo o algo similar.

Hay una frutera en barca que va acercándose a cada casa ofreciendo su mercancía, aunque cada casa tiene una lancha y un barco que las remolque cuando se uevan de un sitio a otro. La sensación que da es que estos barcos son para pesca nocturna de gambas, por la gran cantidad de bombillones que llevan encima.

La travesía continúa durante unas 3 horas, hasta Cat Ba, y cuando parece que el paisaje se está volviendo monótono, te vuelve a sorprender, ya sea con nuevas casas flotantes formando pueblitos, un resto erosionado completamente nuevo y diferente e inclus algún barco sorprendente. Y aquí me refiero a un junco tradicional, con las velas bien desgastadas y no nuevas como los de las postales. Justo cuando pensaba que en este país los barcos a vela solo estaban de adorno y no existían ni se usaban en la realidad.

En Cat Ba, la sensación que se le viene a uno por la noche, paseando por el puerto, es la de estar inmerso en un parque de atracciones, con gente de todas partes, luces de colores formando diversos motivos y puestos variados de cachivaches y comida.

Cat Ba debe ser un sitio local de vacaciones muy apreciado, por el ambiente que se ve y la cantidad de vietnamitas. O quizás es solo la mitad de la isla en que nos alojamos nosotras.

Por cierto, el hotel tiene bastantes bichos, y el cuarto de baño es de los que tiene ducha, pero no plato ni bañera. En China también abundan los pisos así, por lo que nos cuenta nuestro acompañante.

Claro que en la cena acabamos hablando de política americana vs política europea a nivel internacional y local. Para ser abogado es algo ingenuo (lo de Jeb Bush en Florida y las papeletas fue pura casualidad, el que el candidato mas votado no haya salido reelegido es algo irrepetible, la guerra en Iraq está justificada y no por el petróleo precisamente, ningún país comunista puede tener un sistema general sanitario mejor que el de ellos, etc, etc).

Me unto de repelente de insectos de arriba abajo antes de irme a la cama.

Día 29

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